Cultivo responsable

Se dice entre los agricultores que algunos cultivos son para la familia, pero el árbol del pistacho se cultiva para los nietos. Dado que se necesitan de cinco a siete años para que un campo produzca un cultivo comercializable y que el árbol del pistacho tiene un período de vida muy largo, el árbol se planta con las siguientes generaciones de agricultores en mente. Un campo es un auténtico legado.

En consecuencia, los productores de APG cuidan mucho de la tierra y su entorno de forma que el campo y el ecosistema que hay alrededor prosperen en el futuro.

 
  • Control de plagas y nutrición de la planta

    Como cualquier jardinero aficionado sabe, las plantas necesitan una nutrición adecuada y es necesario controlar la aparición de parásitos dañinos. American Pistachio Growers realiza importantes inversiones en investigación en colaboración con las universidades principales para mejorar constantemente tanto la calidad de su producto como el medio ambiente en el que vivimos.

    Los insectos que se suelen encontrar en otros cultivos y que se alimentan de la mayoría de los frutos secos, árboles y hojas apenas se sienten atraídos hacia los campos de pistachos. En la naturaleza, los insectos beneficiosos ayudan a controlar las plagas dañinas. Es importante mantener un equilibrio adecuado de insectos beneficiosos para controlar dichas plagas. De esta manera, se utilizan técnicas de vigilancia avanzadas para asegurar que se llega a ese adecuado equilibrio y si fuese necesario, para llevar a cabo medidas de control de plagas a fin de devolver el equilibrio al campo.

    A lo largo de la estación, se controlan exhaustivamente las necesidades de nutrientes de los árboles de pistacho. Mediante prácticas avanzadas de riego directo y la alimentación foliar de las plantas, se le proporciona a cada fruto producido la nutrición adecuada para así garantizar un fruto consistente y de calidad con cada bocado.

  • Árboles de pistacho crecer en áreas donde otros cultivos no crecerán.

    El agua en el Oeste estadounidense

    El agua es el recurso natural más preciado en California, Arizona y Nuevo México. Existen diversos problemas con el agua, como las sequías, el alto coste de esta materia, la normativa que limita el agua y una necesidad creciente de desviar agua hacia los centros urbanos de mayor población.

    Afortunadamente, el cultivo del portainjerto en el pistacho en los Estados Unidos es relativamente compatible con la sequía en comparación con otros cultivos agrícolas. Los productores de APG utilizan las tecnologías más avanzadas en riego directo, lo que garantiza que cada cosecha se utiliza de una manera prudente a la par que se nutre adecuadamente al árbol para una calidad máxima.

    Un problema común en el Oeste de EE.UU., principalmente donde el agua es un recurso limitado, es el elevado contenido en sal del suelo, lo que históricamente ha impedido cualquier tipo de actividad agrícola. En estas zonas semidesérticas, los altos contenidos de salinidad natural pueden dar lugar a un paisaje inhóspito y crudo donde no crece nada. Los árboles que nuestros miembros cultivan en California, Arizona y Nuevo México no solo lo toleran, sino que crecen bastante bien en este tipo de suelos. Hoy en día, las plantaciones jóvenes de cientos de hectáreas de pistacho embellecen estas tierras que, de otra manera, serían baldías, lo que proporciona unos hábitats ideales para la vida salvaje y los pájaros, además de una serie de beneficios medioambientales.

  • Productores de construir cajas búho y colocarlos en los huertos para anidar.

    Los huertos de pistacho y la gestión integrada de plagas

    Los productores de APG, en un esfuerzo continuo por proteger los hábitats naturales y sus cultivos, a menudo emplean métodos de control de plagas diseñados por la naturaleza. Estos métodos se denominan comúnmente como gestión integrada de plagas (IPM, Integrated Pest Management). Dicho esfuerzo es para controlar y aumentar la población de búhos en los huertos con el fin de controlar los coyotes.

    Los coyotes pueden ocasionar daños graves en un huerto. Como cualquier perro, les encanta morder. Cuando se ven atraídos a un huerto rebosante de ratones, ardillas y otras presas naturales, se distraen mordiendo las caras líneas de riego por goteo. Controlando la población de su presa natural, el daño de los coyotes se puede reducir. Más que recurrir a antiguas técnicas de "anzuelo" para reducir la presa, nuestros productores utilizan el método IPM con los búhos.

    Los búhos necesitan un entorno saludable para tener unas crías saludables. Los productores de hoy en día crean una especie de pajareras para búho en los huertos para proporcionarles un sitio seguro para anidar. Situados en un puesto alto (para tener una buena visión y protegerlos de los depredadores), los búhos pueden poner huevos en incubaciones sucesivas con un índice de supervivencia alto. Aumentar la población de búhos ha ayudado a restablecer un equilibrio entre los animales que pueden dañar un cultivo y sus depredadores naturales.

  • Proyecto Setton Farms 'produce más de 2.600.000 horas de kilovatios hora (kWh) de energía limpia al año, el equivalente a retirar más de 1,880 toneladas métricas de CO2 de la atmósfera o la plantación de 400 hectáreas de bosque de pinos al año.

    ¡El poder SOLAR de los pistachos!

    Los miembros de APG son diligentes para mejorar constantemente sus tecnologías y procesos para reducir la energía y el impacto medioambiental. Algunos procesadores han instalado los sistemas fotovoltaicos solares para producir energía limpia a fin de clasificar, hornear y empaquetar los pistachos.